Revisión de archivos / Relatorías


Introducción


Por Susana González Aktories




Lo que se ofrece en esta sección son textos breves, derivados de cuadernos de notas llevadas por los diversos miembros durante las investigaciones de campo de PoéticaSonora. En su mayoría son reseñas hechas por alumnos de servicio social que recogen sus primeras impresiones de los fondos visitados en las respectivas instituciones, o bien evaluaciones hechas de colecciones especiales, ofrecidas de manera personal por curadores de encuentros o ciclos sonoros para integrarlas en el Repositorio Digital de Audio (RDA) del proyecto PoéticaSonora. La lista de lugares visitados irá creciendo, aunque por lo pronto se recogen varios de los que hemos considerado fundacionales, representativos y estratégicos en cuanto a la difusión y atención que han dado a las poéticas sonoras. Siendo la UNAM una de las instituciones que a través de sus órganos culturales ha sido pionera en la edición y difusión de estas prácticas, se ha decidido comenzar las visitas por el departamento de difusión que en los años sesenta lanzó la edición de la colección de lecturas en voz alta por los autores, Voz Viva. Otro espacio fundamental que ha mantenido su apoyo sostenido a actividades de difusión de estos géneros extendidos de lo literario ha sido la Casa del Lago, también de la UNAM. Dentro de las instituciones gubernamentales, un papel determinante corresponde hoy en día a la Fonoteca Nacional, y en cuanto a espacios de difusión de arte sonoro cercanos a las poéticas sonoras que aquí interesan, se visitaron el Laboratorio de Arte Alameda y el Ex Teresa Arte Actual. En la lista siguen los esfuerzos del Museo Universitario del Chopo, Radio UNAM y Radio Educación, así como otros espacios culturales con los que se irá enriqueciendo el panorama.

        Los motivos para compartir estas modestas notas en el sitio obedecen a varias razones, empezando porque a partir de estas incursiones hechas en calidad de visitantes de las diversas instituciones para conocer sus acervos, nos confrontamos con una realidad que es importante tomar en cuenta para este tipo de estudios: si bien en los últimos años se ha comenzado a tomar una conciencia cada vez mayor acerca de la importancia de los archivos sonoros, muchas de las instituciones que cuentan con fondos sonoros carecen de la infraestructura suficiente y presentan condiciones de resguardo adversas, además de que tampoco cuentan con las facilidades de consulta adecuadas y suficientes. Aun así, en todos los casos se confirmó que por parte de las direcciones de estos espacios hay una gran voluntad y una declarada intención de atender en sus agendas el tema de los archivos, y que los colaboradores que atendieron a los miembros del grupo de investigación comparten la conciencia acerca de su importancia.


        Para que el lector pueda ubicar mejor la calidad de las reseñas y relatorías, hay que señalar que en general no se restringió ni se delimitó la experiencia de los miembros del equipo en estas primeras incursiones. Se pidió acaso que ofrecieran información que sirviera para trazar las coordenadas generales que ayudaran a ubicar la identidad, las labores y el papel que ha jugado y que juega en la vida cultural de México cada una de las instituciones visitadas. Ello permitiría entender mejor los intereses temáticos y orientaciones de sus respectivos archivos. No obstante se insistió en que se mantuvieran abiertos y atentos a lo que se les ofreciera en esas primeras visitas, en las que el proyecto de PoéticaSonora ya contaba con la autorización de las direcciones para facilitarles el acceso. Se buscaba, pues, que las visitas arrojaran breves informes de aquello que saltara a la vista y pareciera digno de mención.


        Lo anterior explica que las relatorías no sigan un patrón rígido. Siendo cada una distinta en su tono y en sus modestos hallazgos, sin embargo, al momento de contrastarlas se pudieron reconocer tanto las coincidencias, patrones comunes como las diferencias específicas –estas últimas según las funciones de las distintas instituciones–, arrojando los primeros indicios sobre el papel que juegan los archivos en el marco de su organización institucional y, en su conjunto, comienzan a revelar cuál es el valor social que han tenido y que tienen actualmente estas materialidades sonoras en México.


        Sobre las evaluaciones básicas, se reconoció que un diagnóstico importante corresponde a la infraestructura y la materialidad de los documentos, desde el primer contacto que se tuvo con los archivos. Deseable habría sido que en todos los casos se hubiera podido estimar la cantidad de materiales, cuando no se contaba con una cifra oficial ofrecida por las instituciones –cosa que no resultó ser la más frecuente salvo por la Fonoteca Nacional, que por razones obvias resultó ser la que mejor inventariado tiene su acervo, y por la colección Príamo Lozada del Laboratorio Arte Alameda, inaugurada en 2015. En general, se observa además que las instituciones todavía no cuentan con un departamento de administración, catalogación e investigación de archivo, que carecen incluso de un encargado responsable, y que ni siquiera cuentan con un espacio para su consulta. Algunas de ellas, como en Casa del Lago o en la colección Voz Viva de la UNAM, simplemente se encuentran almacenados en los estantes de las oficinas de sus respectivas direcciones responsables. Además, llama la atención que en su mayoría no ha habido un trabajo de inventario claro ni una categorización que permita identificar rápidamente los materiales. Muchas se encuentran lamentablemente en un estado de deterioro, o aun se encuentran extraviadas, al anunciarse en cajas cuyos contenidos no corresponden con lo inventariado. En el mejor de los casos, estas observaciones podrán contribuir a una evaluación de las propias instituciones para emprender algunas medidas que implementen mejoras en sus espacios, procesos de conservación, de catalogación y hasta de consulta.


        Además de compartir en esta sección algunos momentos de este work in progress, que se augura como un trabajo sostenido, colectivo y de largo aliento,  se espera poder contribuir al reconocimiento del estado de la cuestión, así como la urgencia de valorar e idear mejores condiciones para preservar estas fuentes únicas, al igual que generar mecanismos que pudieran llevar a una gestión en coordinación y colaboración interinstitucional mediante sinergias que permitan en un futuro rastrear obras de un autor o sobre un tema de manera transversal, a lo largo de varias instituciones.


        Cabe advertir que de las relatorías no se desprende el interés específico que tendrá PoéticaSonora en algunos de los materiales de estos acervos, justamente como un primer paso para establecer esta red que permita búsquedas más inclusivas entre instituciones. No obstante, se puede decir que los esbozos en algunos de estos textos han ayudado a orientar y a alimentar la tabla en la que se están mapeando en paralelo los agentes, gestores e instituciones (incluyendo festivales, ciclos, etc.) que representan el contexto sincrónico y diacrónico de las poéticas sonoras en un marco más amplio, y que está a su vez siendo considerado para articular la estructura conceptual del RDA en su conjunto, aun cuando el llenado de los metadatos en los distintos rubros será un trabajo vastísimo cuya realidad se irá construyendo de manera gradual.

Berlín, febrero de 2017